Investigación aplicada y fortalecimiento institucional (2011–2016)

Entre 2011 y 2016, el CER-UNI fortaleció su enfoque en la investigación aplicada, la transferencia tecnológica y la consolidación de infraestructura científica, con énfasis en soluciones energéticas adaptadas a contextos rurales y altoandinos.

En 2011, se concluyó satisfactoriamente el proyecto IDEA en la comunidad de San Francisco de Raymina (Ayacucho), logrando la transferencia de tecnologías de energías renovables orientadas a aplicaciones productivas sostenibles.

En 2012, se desarrolló y evaluó un Módulo Experimental de Vivienda (MEV) en la misma comunidad, en el marco de una tesis de maestría de la Facultad de Ciencias de la UNI. Este módulo quedó establecido como una unidad experimental de campo para futuras investigaciones en confort térmico y tecnologías apropiadas.

El año 2013 marcó un nuevo hito con la obtención de financiamiento de CONCYTEC/FONDECYT para un proyecto orientado al mejoramiento de la resistencia térmica de viviendas andinas frente a heladas, así como al impulso de actividades productivas sostenibles mediante energías renovables. Este proyecto, con un financiamiento de 500 mil soles, tuvo una duración de dos años y se implementó también en San Francisco de Raymina.

En 2014, el CER-UNI se integró a un Proyecto de Investigación Consorciada (PIC) financiado por CYTED y coordinado por el Instituto de Energía Solar de la Universidad Politécnica de Madrid, junto a 12 instituciones de Iberoamérica. Este proyecto se centró en el uso de energías renovables para el suministro energético de albergues rurales en zonas protegidas, con aplicaciones en los parques nacionales de Pacaya Samiria, Manu y Huascarán en el Perú.

Ese mismo año, se inició un proyecto de cooperación internacional bajo convenio entre la UNI y la Universidad de Jaén (España), orientado al desarrollo académico y profesional en sistemas fotovoltaicos conectados a la red (SFCR). Este proyecto se implementó en la UNI (Lima), la UNSA (Arequipa) y la UNJBG (Tacna), fortaleciendo capacidades en generación distribuida y conexión a redes eléctricas.

En 2015, se consolidó un laboratorio de campo en la comunidad de San Francisco de Raymina, destinado al estudio del comportamiento de tecnologías de energías renovables en condiciones reales. Este espacio permitió investigar soluciones en confort térmico, invernaderos solares, molienda de granos, secado de plantas medicinales, calentamiento de agua y modelos de negocios sostenibles basados en productos locales.

Finalmente, en 2016, se implementó el Laboratorio de Energías Renovables en el sector A0 de la UNI, integrando equipamiento histórico y moderno para el análisis de sistemas fotovoltaicos, su conexión a la red eléctrica, el monitoreo de calidad de módulos y el estudio de tecnologías complementarias como cocinas mejoradas y sistemas de biomasa. Este laboratorio consolidó la capacidad institucional del CER-UNI para la investigación, formación y transferencia tecnológica.